¡Acción!

El liderazgo se manifiesta a través de la acción. Existen ocho atributos de acciones que guiarán correctamente el desempeño de su trabajo y su carrera.

La función más importante de los líderes es obtener resultados, resultados que surgen de personas que actúan.

 

El problema es, que muchos líderes cuentan con personas que nada más utilizan una fracción de su potencial en los resultados debido a que son líderes no comprenden en qué consiste la acción – y ese desconocimiento conlleva a la mala aplicación y al mal uso de la misma.

Cuando usted se dirige a la gente como un líder, lo que usted dice no es lo importante, lo importante lo que la gente hace luego de que usted les diga.

 

Si usted no logra que la gente haga la acción correcta, está deteriorará tanto su liderazgo como la confianza en usted así como el deseo de actuar en su beneficio.

Los antiguos griegos tenían un dicho que resume este punto.

 

Ésta decía: “Cuando Aschines habla, la gente decía “¡Qué manera de hablar!” pero cuando Demóstenes hablaba, la gente decía: “¡Marchemos en contra de Filippo!”

Para obtener los mejores resultados como líder, la gente deberá decir de una manera o de otra luego de que usted hable, “¡Marchemos!”



Existen ocho atributos de acción en la forma correcta para lograr que la gente marche de la manera adecuada, para el propósito adecuado, en el tiempo adecuado y en la dirección correcta.

Por cierto, la acción incorrecta es simplemente el estado negativo de cada acción positiva.



1. Física

La acción no es lo que la audiencia piense o sienta. La acción es lo que la audiencia hace. Usualmente, la audiencia actúa con sus pies, con sus manos y con sus herramientas.

 

Cuando usted esté pensando acerca de la acción que desea que ejecute su audiencia, imagine que ellos están realizando algo físico y entonces Ud. estará conectado.

Lograr que su audiencia realice la acción correcta involucra a retarlos a hacer algo específico.

 

Cuando Ronald Reagan dijo en su discurso en el muro de Berlín “¡Sr. Gorbachov, derribe ese muro!” él estaba llamándolo a la acción que fue el punto culminante de la Guerra Fría.

 

En sus actividades cotidianas como líder, usted probablemente no encontrará retos tales como ganar una guerra, pero usted puede utilizar los mismos principios para incrementar las actividades su liderazgo hacia niveles mucho más altos.



2. Propósito

La gente que actúa no es útil para las organizaciones. Quiénes son útiles para las organizaciones son quienes realizan acciones cuyos resultados son múltiples.

Asegúrese que sus acciones tengan un propósito.

 

El secreto del éxito es la constancia en el propósito.

 

Analice las acciones tomadas por Johnny Weissmuller, el Duque de Wellington, y Pedro el Grande.

Sus acciones tenían un propósito.

 

Cuando su audiencia actúa, ellos deben saber exactamente lo que están haciendo y la razón de ello.



El propósito en las charlas de liderazgo se compone de tres aspectos: la razón, los sentimientos y la conciencia.

 

La gente debe comprender la justificación racional para realizar la acción, tener un compromiso emocional con la acción y estar plenamente conscientes de que ellos están actuando.



3. Honestidad

Si usted engaña a la gente para que actúe o les miente, usted dañará el elemento fundamental de la motivación, la confianza.

Después de todo, usted simplemente podrá ordenarles hacer un trabajo, pero nunca podrá motivarlos.

 

Sea honesto con usted mismo cuando desarrolle el llamado a la acción.



Marco Aurelio dijo, “Nunca estime que nada será una ventaja para usted si esto significa faltar a su palabra o perder su auto respeto.”

Sea honesto con ellos cuando los invite a actuar.



Yo no recomiendo únicamente basarse en actos de fe, sino que también debe utilizar fundamentos prácticos.

 

Después de todo, nunca sabremos qué tan bueno líderes somos hasta que no retemos a la gente a ser mejores de lo que ellos piensan que son.

Y ellos no pueden ser persuadidos a aceptar este reto si ellos piensan que se les está engañando o que usted se está engañando a sí mismo.



4. Significativa.

La acción le da sentido a la emoción que siente su audiencia.

 

La emoción por sí sola no puede obtener resultados.

Es la acción la que logra resultados.

 

La acción válida la emoción y viceversa.



5. Ligada a la Necesidad.

Las necesidades de la gente son su realidad.

 

Si usted es un líder que se limita a dar órdenes, usted claramente no necesita conocer las necesidades de ellos.

Usted simplemente exhibe una actitud de que las cosas se hacen a su manera.

 

Pero si usted desea motivar a la gente para que actúen, usted necesita comprender su realidad.

 

Esto se debe a que la motivación de ellos no depende de usted, sino que es la elección de ellos.

Su papel es comunicar para motivarlos a motivarse a sí mismos.

 

Es su decisión. Las necesidades de su gente no son únicamente la realidad de ellos, sino que en la ecuación de liderazgo sus necesidades son la única realidad.

 

A ellos no les importa lo que usted necesita. Ni tampoco les importa su realidad. Lo único que a ellos les importa es la realidad de ellos.

Vincule la acción que usted desea que ellos realicen con la necesidad de ELLOS, no con la suya.

Esto significa desde luego que usted primero tiene que identificar las necesidades de ellos.

 

Yo enfatizó en profundidad como realizar dicha identificación en mis libros: DEFINING MOMENT: MOTIVATING PEOPLE TO TAKE ACTION and THE LEADERSHIP TALK: THE GREATEST LEADERSHIP TOOL.

Búsquelos en su librería más cercana o cómprelos en el sitio web www.actionleadership.com.



6. Urgente

La paciencia es una virtud, pero también puede ser una trampa. La urgencia es un multiplicador de resultados.

 

Un centurión romano dijo que el secreto de infundir urgencia las tropas se resumía en una palabra: “Impáctelos.”

 

Esta creencia subsiste hoy en día en el líder que se limita a dar órdenes – no necesariamente en el sentido físico, sino que mucho más importante en el sentido psicológico.

 

Sin embargo tratar de infundir el sentido de urgencia a través de la presión es mucho menos efectivo que tener el sentido de urgencia proveniente de la motivación interna de la gente.

 

Este es el proceso mediante el cual la gente tomara conciencia de lo urgente: Identificar sus necesidades, ver los problemas de ellos como si fueran los suyos, asegurarse que las acciones que ellos tomen le brinden solución a dichos problemas.

 

Por ejemplo, en una academia de policía, un instructor ingresó a un cuarto con una nota que decía: “¡DESALOJEN LA HABITACION INMEDIATAMENTE!” el primer cadete ordenó a sus colegas que salieran.

Unos pocos cadetes abandonaron el cuarto, pero muchos se quedaron.

 

El instructor le pasó la nota un segundo cadete, quien exhortó a sus compañeros a salir.

 

Sucedió lo mismo, algunos cadetes salieron, pero la mayoría permanecieron en el lugar.

Finalmente, el instructor le entregó la misma nota a un tercer cadete.

 

El cadete comprendió la necesidad y la manera en que la gente actuaría para resolver dicha necesidad.

El simplemente dijo: “Hora de almorzar”, con lo cual vació todo el cuarto.

 

La gente siempre está dispuesta a actuar si esto soluciona sus problemas o satisface sus necesidades.

La clave del asunto es si usted puede identificar dichas necesidades.

 

Cuando lo haga, usted estará en camino de lograr que la gente actúe.



7. Plazos

Toda la acción que realice la gente debe tener una fecha límite.

 

De otra manera, esto se convertirá en una tarea de baja prioridad para ellos y no estarán urgidos de hacerlo.

 

Monitoreese constantemente cuando trate motivar a la gente a actuar, preguntándose: “He establecido una fecha límite para esta acción?”

Si usted no lo ha hecho, hágalo.



8. Retroalimentación

La verdadera motivación no es lo que la gente hace mientras usted los está viendo, si no lo que ellos hacen cuando usted no los ve.

 

Muchos líderes sólo ven una farsa – la gente se muestra de acuerdo cuando usted está presente, frente a frente, asienten sin embargo ella no están para nada de acuerdo con usted.

Cuando usted se va, ellos hacen lo que ELLOS quieren y no lo que usted quiere.

 

Asegúrese que la acción genere una retroalimentación hacia usted, de tal manera que usted se entere – y ellos sepan que usted se enterara – de tal acción.

Por ejemplo, una de las mejores Charlas de Liderazgo que he presenciado no involucró palabras.

 

Involucró acción comprometida, que fue mucho más emotiva cuando fue retroalimentada por el líder.

 

El equipo de fútbol americano de la secundaria tenía un puntaje de 12-0 en contra de un equipo muy inferior durante la primera mitad del juego.

 

Cuando fuimos a los camerinos, esperábamos que nuestro entrenador nos diera una charla motivacional que nos preparara para la segunda mitad del juego.

Él era un maestro en ese tipo de charlas. Pero él nunca apareció. Nosotros esperamos. Él no llegó a los camerinos.

 

Su ausencia nos motivó más que cualquier tipo de mensaje que nos hubiera podido haber dicho, porque comprendimos a quien habíamos jugado tan mal que él no quería saber nada de nosotros.

Salimos y ganamos el juego 26-12. Supimos durante todo el tiempo que él se encontraba entre el público.

 

Estas son algunas preguntas que usted puede formular cuando motiva a la gente a realizar una acción:

  • ¿Qué tipo de acción física realizarán?
  • ¿Cuál es el propósito definido de dicha acción?
  • ¿Cuál es el sentimiento profundo que surge alrededor de dicha acción?
  • ¿Cómo se relacionan la acción y su visión?
  • ¿Cuál es la meta más grande a la que nos llevará esta acción? Recuerde que una meta no es la visión. Una meta es una expresión cuantitativa del futuro. “Nuestra meta es lograr cien millones de dólares en ventas el próximo año.” La visión es una expresión de tipo cualitativo que se refiere al futuro. “Nuestra visión es transformar el trabajo de cada vendedor en una vocación de servicio.”
  • ¿Cómo puede lograr que esta acción en específico sea significativa sin incurrir en costos? Llame a los involucrados por teléfono, escríbales una carta o simplemente vaya y comparta con ellos estrechando sus manos. Es el mejor tipo de llamado a la acción.
  • ¿Cómo colocar un plazo límite a la acción y lograr una retroalimentación efectiva?



Artículo traducido y publicado con autorización expresa del autor
Artículo traducido en español exclusivamente para EmpresarioVirtual.com por Monica Yaneth Loeb Willes
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Crédito de las imágenes: Pixabay

 

Brent Filson

Brent es Presidente y Fundador de The Filson Leadership Group, Inc. – y ha trabajado con miles de líderes alrededor del mundo, ayudándoles a lograr significativos incrementos con resultados sólidos y seguros.

Brent Filson es ha escrito 23 libros, siendo los más recientes:,


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